El profesor Oscar Torres-Calderón Gárate de la Escuela de Posgrado nos comparte sus experiencias, reflexiones y conclusiones en la incorporación de las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje, tras su participación en los talleres de Docente Digital 2da Generación (2023-I).

Actualmente, la oferta de recursos digitales es inmensa por lo que en nuestro propósito de incorporarlas en el proceso de aprendizaje he considerado aquellas que corresponden a mi propia experiencia. Veremos cómo las TIC pueden integrarse en cada una de las siguientes cinco etapas:

Para el diseño de las sesiones de aprendizaje

La metodología de enseñanza y las TIC elegidas e incorporadas para el diseño de las sesiones de aprendizaje deberán seguir la secuencia lógica de cada uno de sus procesos y objetivos (inicio, desarrollo y cierre); y ser coherentes en su propósito de promover y facilitar la relación entre los estudiantes, los contenidos de las materias y el docente.

La planificación de sesiones incorporando el uso de TIC debe considerar variables como:

  • La gestión de los recursos que demandan cada una de las etapas del proceso de aprendizaje.
  • La elección de las TIC más adecuadas.
  • La interacción entre los involucrados en el proceso, es decir la comunicación activa entre docente-estudiante y entre los propios estudiantes.

Para promocionar la comunicación entre los estudiantes

Se promueve a través de las adecuadas selecciones, de la metodología de enseñanza, y las TIC respectivas. Por ejemplo, el aprendizaje colaborativo promueve la comunicación entre grupos de estudiantes que interactúan para alcanzar el objetivo de desarrollar la comunicación entre ellos.

Las metodologías didácticas que la promueven de manera más relevante son el Aula Invertida (Flipped Clasroom) y el Aprendizaje Basado en Proyectos. Por ejemplo, estas metodologías incentivan la comunicación y el trabajo colaborativo entre estudiantes para crear contenidos digitales que luego serán presentados en una o varias sesiones al resto de sus compañeros.

Para el diagnóstico educativo de los estudiantes

El diagnóstico educativo al inicio del periodo académico es fundamental para el diseño de una ruta de aprendizaje que involucre y recoja adecuadamente las capacidades y expectativas de los estudiantes; sin dejar la generación de diagnósticos durante el desarrollo y al final del periodo académico.

Presento en la siguiente imagen el proceso para el diagnóstico al inicio del periodo académico en el que el objeto es el alumno y los objetivos son determinar el conocimiento previo, la diversidad (edades, características grupales, especialización profesional, disponibilidad de tecnología, etc.) y la habilidad en el uso de las TIC.  

Un diagnóstico educativo para los estudiantes con base en herramientas digitales:

 

Para los procesos de evaluación y retroalimentación

Lo más importante es tener claro que la evaluación no es una actividad que se aborde solo al final del proceso de aprendizaje; es un proceso que se inserta en diferentes momentos del aprendizaje para identificar las deficiencias expuestas en cada una de las evaluaciones e ir superándolas progresivamente hasta alcanzar el objetivo final del aprendizaje. Esto permite obtener información individualizada del progreso de cada estudiante y generarles una retroalimentación personalizada.

En esta etapa, las herramientas TIC juegan un rol fundamental, el conocer cómo los estudiantes han evolucionado en los resultados de su proceso de aprendizaje para detectar problemas en tiempo real, cruzar esta información con la analítica de aprendizaje que brinda la “plataforma de aprendizaje” de la cual se disponga, para luego accionar las estrategias que permitan superarlos.

 

La retroalimentación personalizada y formativa debe facilitar a los estudiantes el control de su proceso de aprendizaje y sus resultados, pero también el docente, como acompañante y conductor del proceso es necesario que identifique el grado de motivación e involucramiento del estudiante con las actividades diseñadas para su aprendizaje (información a la que puedo acceder a través de “la huella digital” de las interacciones del alumno en la plataforma digital disponible). Esto con el propósito de tener una visión de 360° sobre cuánto del resultado del aprendizaje del estudiante corresponde a sus habilidades de autorregulación y autoaprendizaje y cuánto del resultado se debe a su capacidad de organizarse y/o a su compromiso personal con su propio aprendizaje.

Basado en lo anterior podemos trabajar el proceso de retroalimentación virtual y formativa a través del correo electrónico, foros de discusión, chat, pizarras colaborativas, etc.  

 

El proceso de retroalimentación a través de herramientas digitales

 

Para la retroalimentación formativa durante las etapas del proceso de aprendizaje

“Como docentes, tenemos la responsabilidad de andamiar al alumnado, enseñando a aprender, favoreciendo el desarrollo de una conciencia acerca de cómo están aprendiendo y cómo pueden hacerlo mejor, a través del uso de una variedad de recursos, del seguimiento de sus procesos de aprendizaje y de la permanente supervisión de la brecha entre el nivel en el que se encuentran y los objetivos a alcanzar”.

El desarrollo de las actividades de aprendizaje brinda en cada una de sus etapas espacios para la retroalimentación formativa de nuestros estudiantes. Para ello debemos organizarla en los tres momentos de la enseñanza: Inicio, desarrollo y final.  En cada uno de estos momentos podemos generar espacios de retroalimentación apoyados en herramientas tecnológicas.

 

Asociación de los momentos de retroalimentación con las herramientas TIC: 

 

Concluyendo

Las TIC están a disposición en la web y son en su mayoría de libre acceso, por lo que es posible acceder a ellas e incorporarlas como parte de las metodologías de enseñanza en nuestras sesiones de aprendizaje. Esto por la necesidad de alinear estas a la evolución tecnológica y la real existencia de una generación de nativos digitales familiarizados con ella, que se desenvuelven diariamente en sus actividades con absoluta naturalidad en ambientes digitales.

Por lo anterior, no debiera existir una brecha entre los estudiantes y la competencia de los docentes para incorporar en su enseñanza las herramientas tecnológicas de comunicación e información que indudablemente los beneficiarán, preparándolos para enfrentar retos y asumir responsabilidades en su desempeño laboral.

Las TIC aparecen, evolucionan y se renuevan con frecuencia y velocidad. Evitaremos que nos sobrepasen por medio de la actualización constante y participando de comunidades digitales de intercambio recibiendo conocimiento, actualización y experiencia de otros colegas.

 

 

Referencias:

  1. Ride. Riv. Iberoam. Investig. Desarro. Educ. vol.7 no.13 Guadalajara Jul/dic 2016 
  2. SUMMA (2019) Orientaciones para la formación docente y el trabajo en el aula: Retroalimentación formativa. Primera edición, 2019.   © de la edición, Fundación. Bancaria”la Caixa”.  Segunda edición, 2020.